• Castaño Rojo

    Castaño Rojo

     

    Para las personas que se preocupan demasiado por los demás. Ayuda a no interferir en los procesos ajenos. Ayuda a vivenciar el aquí y el ahora fortaleciendo el sentido de “ocupación” frente al estado de “pre-ocupación”.

  • Victoria Regia

    Victoria Regia

     

    Sutiliza el nivel de pensamiento y de percepción. Desbloquea y estimula la circulación energética entre pies y cabeza. Libera del miedo a la transición y a la desaparición. Da serenidad y paz en situaciones de grave agitación.

  • Zinnia

    Zinnia

     

    Es el remedio de la risa. Despierta el lado infantil. Incrementa la capacidad lúdica y relaja las tensiones de la vida. Da sensación de ligereza y trivialidad, en la vida cotidiana. Ayuda a la distensión y despreocupación a través de la risa.

  • Manzano Silvestre

    Manzano Silvestre

     

    Util en la sensación de impureza o suciedad física y emocional; para los que se sienten manchados. Para los que piensan que todo es un “océano de bacterias”. Util en cualquier proceso de purificación emocional.

La Organización Mundial de la Salud, desde 1976 incorpora programas sobre métodos naturales de salud. Entre estos métodos, se encuentran reconocidas las esencias florales o "Flores de Bach". Las esencias florales están clasificadas por dicha Organización, como método natural de salud, inocuo y preventivo, dentro del apartado de terapias individualizadas.

Ejemplo de padecimientos que se pueden mejorar con la Terapia Floral: Ansiedad, Apatía, Ataque de pánico, Autoestima, Bronca, Cansancio físico y mental, Déficit de Atención, Depresión, Desaliento, Desesperanza, Estress, Falta de confianza, Hiperactividad, Impaciencia, Incertidumbre, Indecisión, Indiferencia, Insomnio, Miedos, Nostalgia, Retraimiento, Rumiación mental, Tristeza, etc.

¿Qué son las Esencias Florales?


Las esencias florales son remedios vibracionales, no son medicamentos y no interactúan con ellos, pueden usarse sin riesgo ya que no tienen acción bioquímica o principio activo, por lo tanto, no hay posibilidad de sobre dosis, efectos secundarios o dependencias.

Pueden ser asociadas a otros tratamientos o terapias, ya que siempre potencian el proceso de curación y en los casos de procesos incurables aportan sosiego y paz interior. Pueden ser usadas a cualquier edad, siendo especialmente eficaces en niños. También pueden utilizarse en animales y plantas.

Orígenes de la Terapia Floral


Históricamente, la utilización de flores como remedios con fines terapéuticos se remonta a la antigüedad, cuando la humanidad usaba la riqueza energética y curativa del reino vegetal. Esto es visto en las antiguas tradiciones como la Hindú, la Celta, la Taoísta o la Inca entre otras, posteriormente Hipócrates y, en el siglo XV Paracelso nos habla de la recolección de gotas de rocío sobre los pétalos de las flores con fines curativos.

Rudolf Steiner, padre de la medicina antroposófica, hace referencia a una energía sutil y terapéuticamente poderosa por descubrir en las flores.

Quien "re-descubre" los postulados de Paracelso y da la forma terapéutica a las Esencias Florales, es el Dr. Edward Bach nacido en Birmingam Inglaterra en septiembre de 1886, bacteriólogo, inmunólogo, patólogo y homeópata. Entre los años 1930 y 1934 consigue elaborar 38 Esencias Florales (conocidas como Las Flores de Bach) brindando un método terapéutico, utilizable por todos.

¿Cómo actúan las Esencias Florales?


Actúan sobre el campo emocional desde "dentro hacia fuera" cambiando las emociones y creencias que dificultan la capacidad que el alma tiene de tomar las riendas de su propia vida o destino, por lo tanto, son útiles en los diferentes estados de ánimo asociados a todo tipo de desequilibrios de los seres vivos.

Potencian las virtudes opuestas a estados emocionales discordantes, que causan sufrimiento (Estress, miedo, incertidumbre), permitiendo equilibrar y mantener una valoración más armónica de los tiempos de vida cambiante como el actual.

Los seres vivos tenemos un campo electromagnético; dicho campo es un sistema de frecuencias muy sofisticado que, entre otras cosas, sostiene el correcto funcionamiento bioquímico así como el equilibrio biológico y psíquico. Según la interacción, más o menos conflictiva de la personalidad del individuo debido a su complejo psiquismo y a su alto potencial de miedo con el entorno, estas frecuencias pueden ser alteradas y afectar al equilibrio mental, emocional o físico.

Un ejemplo de esta interrelación podría ser: Una alteración emocional media-aguda (susto, enojo) puede alterar brevemente las frecuencias asociadas al sistema inmune / endocrino, aumentando la fragilidad de este frente a virus ó bacterias manifestándose días después, en un resfrío.

 

"(...) no nos detengamos a mirar con pesar las caídas del caminar. Ninguna gran ascensión se ha hecho nunca sin tropiezos ni caídas, y hay que considerarlas como experiencias que nos ayudarán a tropezar menos en el futuro. Ningún pensamiento sobre errores pasados debe deprimimos, ya que han pasado y terminaron, y el conocimiento así adquirido nos ayudará a evitar repetirlos. Debemos apresurar firmemente el paso avanzado, sin pensar y sin volver la vista hacia atrás, pues el pasado de incluso hace una hora, ya está atrás, y el glorioso futuro, con su resplandeciente luz, siempre está adelante de nosotros".

Extracto de una conferencia del Dr. Edward Bach